Debemos decir ¡NO! a los robots en espacios públicos

Puedo ver, hasta donde me alcanza la vista, cómo todo está automatizado. Veo cómo los robots ocupan los lugares que antes eran exclusivamente para los humanos. Desde calles hasta plazas, desde estaciones de tren hasta centros comerciales, su presencia es inexorable.
Es el momento de reflexionar sobre lo que nos está pasando, ya que el futuro de nuestros hijos depende de ello.
En este momento en el que escribo esto, ya nos estamos enfrentando a verdaderos problemas
Decenas de accidentes diarios producidos por colisiones con personas, especialmente niños y ancianos.
Continuos bloqueos que se producen en calles y aceras, ya que su presencia interrumpe el flujo natural de los viandantes.
Veo, de un día para otro y a pasos agigantados, la sustitución de tareas humanas: profesionales como repartidores, guías, agentes de seguridad o atención al cliente están siendo reemplazados. ¿Cómo hemos llegado a esto?
La ocupación casi total de los espacios públicos ya es un hecho… Pase por donde pase, veo bancos, parques, estaciones de bus y cafeterías que han sido tomadas por las máquinas, desplazando completamente a las personas y a los animales.
Esta situación me recuerda bastante al fenómeno tan estudiado en el pasado de las especies invasoras. Parece el mismo patrón: una nueva presencia artificial que se impone sobre la natural, hasta desplazarla por completo.
Si no actuamos pronto, podríamos terminar replegándonos definitivamente en nuestras casas, cediendo totalmente el espacio público a entidades que, por otro lado, no sienten, no empatizan y no pertenecen a nuestro tejido social.
Defendamos lo humano ahora o desaparezcamos para siempre.
#robotsout